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José Luis Velázquez, y las exposiciones desalojadas
Ramón Almela. Doctor en Bellas Artes
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José Luis Velázquez en Entre Estudio&Galería (41 Poniente y 23 Sur 2120-E. Ex-Hacienda La Noria) estuvo mostrando sus últimas obras de la serie ?Signos de Oración?.
Brochazos y salpicaduras se extienden hasta rebasar los límites de la texturada superficie, estructura compartimentada en un formalismo constructivo. Grandes pinceladas en sintonía con las obras de Tobey, Kline y Pollock cubren de gesto matérico componiendo un aura mística de energía abstracta. La obra de Antoni Tápies también resuena en las creaciones de José Luis Velázquez con esa sensibilización con que provee al material terroso, arenas, telas superpuestas, esgrafiados en el plano pictórico, similares trazos de vitalidad matérica sobre una pared que según confesaba el mismo artista catalán: ?Me emociona más un simple garabato en un muro, cuando va cargado de significación humana, que todos los museos del mundo?.
En las composiciones de sus cuadros, los espacios en blanco quedan respetados equilibradamente en una conjugación espiritual de iluminación oriental. Espacios vacíos, el negro, el rojo y el silencio. El signo gestual conforma la gramática abstracta de la pintura de José Luis Velázquez. Su obra evidencia una intensa actividad y una significación del deseo. Un alma desbordada produciendo en un estado de dinamismo, una tensión de energía que se vierte sobre la superficie pictórica. Acción que corresponde a la introspección de la oración y la meditación: Adentrarse en la realidad para encontrar la estructura latente metafísica que revela la trascendencia y la conexión de nuestras almas con la realidad que la rodea; contemplación del Ser. José Luis Velázquez comunica una atmósfera sagrada en el sentido de potencia interior y emocional en esa reflexión plástica. La oposición creada entre formas pinceladas, trazos y superficies sugieren un constante dolor de conflicto emocional que nunca queda resuelto. Sus piezas revelan un conflicto en el encuentro consigo mismo que la pintura retiene funcionando como vehículo entre los datos conscientes y su inconsciente. Se instaura en ese dualismo buscando la integración de esa realidad que presiente y que trasciende con las obras de pintura en un afán caligráfico y automático.
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El automatismo como descontrol de la racionalidad dirigiendo el acto de la creación de las imágenes era la impronta del surrealismo. Ahondar en la expresión de los elementos inconscientes dejando aparecer los signos y el gesto automáticamente. En estas obras se complementa la construcción automática con la indagación en la materia textural. El contenido se desvela desde la forma, y la forma envuelve al contenido.
En la obra de José Luis Velázquez se produce una colisión entre la tendencia informalista y la geometría. La liberación de esquemas académicos preconcebidos y racionales de lo informal se contrapone a la sustentación geométrica constructiva sobre la que fundamenta sus imágenes. Un esquema rígido contiene, sostiene, el automatismo vitalista: Es el formalismo contrapuesto al informalismo. En su búsqueda fusiona los elementos racionales e irracionales superando la incoherencia. Su pintura se recrea en el antagonismo y remite a las estéticas y poéticas vigentes con la afirmación vital y el valor de lo humano, la protesta por el tecnicismo social de la posguerra y la reacción al dominio del arte Pop y neofigurativismo. Pero aunque la actitud de José Luis Velázquez pudiese resultar anacrónica, la realidad revisionista de la actualidad posmoderna crea esta necesidad del encuentro del artista en diálogo consigo mismo a través de las formas escriturales más arcaicas y gestuales del ser humano. Lo que la realidad contemporánea implica es no detenerse en esa exploración. La dinámica de lo inestable que vibra en nuestra existencia debería filtrarse en las realizaciones artísticas. José Luis Velázquez no debe estancarse en su logro estético para continuar ahondando y desplegándose desde la superficie pictórica hacia la inmanencia de los objetos o sus huellas, estrategias alegóricas de sus vivencias, impulsar la presencia de nuevos contenidos y reflexiones, dimensiones éstas a las que no se atreve en ese afianzamiento que aprisiona al artista cuando las formas resultan exitosas.
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La exposición de José Luis Velázquez, inaugurada el Viernes 7 de Noviembre, fue concluida una semana después, impidiendo la visita de muchos que esperaban contemplar sus recientes obras. La inclusión de otras exposiciones en el programa de la galería fue el motivo esgrimido para la reducción de las fechas convenidas. Este corte en la duración de las exposiciones no ha sido exclusivo de esta galería. Incidentes similares en distintos espacios han acontecido en torno a varias muestras exhibidas alrededor de este Festival Internacional de Puebla.
Las obras de Santiago de Santiago, escultor español de renombrada fama, expuestas en las Galerías del Palacio Municipal desde el 8 de Noviembre fueron abruptamente desalojadas del espacio y abandonadas en la calle. Parece que la muestra fue insertada en el programa de la sala de una manera incidental desplazando otra muestra que insistió fuera colocada y, estando apadrinada por quien lo estaba mandó a la calle a las piezas de escultura para colocar un bazar y una colección de cuadros sin calidad, expresión de ocio de aficionados mayormente muy mal dirigidos en su concepto de pintura realista-costumbrista. Las piezas de Santiago de Santiago anduvieron sin apoyo hasta que la Casa de la Cultura decidió darles cobijo por un periodo más, inaugurándose esta vez el Jueves 30 de Noviembre una vez más su exposición.
Esta suerte no fue la que deparó para el grupo Últimos Prisioneros que prematuramente se vieron forzados a recoger su exposición de instalaciones antes del tiempo convenido con el dirigente del espacio CAHOSS en el Hotel San Sebastián. Esta galería había comenzado a perfilarse como una alternativa al panorama de los espacios de arte contemporáneo en Puebla, pero cuando el dueño evidenció la incomodidad que el arte contemporáneo le suponía para convivir con el fin lucrativo rentando su espacio para fiestas y otros menesteres sociales, decidió cerrar el proyecto. La presencia de estas instalaciones, que reflejaban la prisión desde la que enfrentamos la vida, no se limitaba a la pieza sobre la pared, invadía el espacio de su entorno y resultaba incómoda para compartir con otras actividades para las que se intentaba rentar el espacio. La exposición fue boicoteada, molestada y finalmente, la exposición de instalaciones recibió el ultimátum para que fueran desmontadas antes del día pactado para realizar un evento contratado a realizarse en las fechas de la exposición.
Los espacios en la ciudad de Puebla no se prestan para impulsar las manifestaciones contemporáneas de arte. Si son galerías comerciales dedicadas a la venta colisionan con el fin mismo de este tipo de muestras, rechazando mostrar este tipo de acciones contemporáneas. Si son espacios privados que intentan convivir con las muestras de arte en la realización de otras actividades como son espacios de bibliotecas, cafeterías, salones de eventos en universidades, hoteles... muestran tales limitantes que hacen imposible el desarrollo de nuevos conceptos en esos lugares. Y finalmente, cuando son espacios oficiales, o bien están dirigidos desacertadamente por desconocimiento, o priman intereses de dirigentes más elevados que condicionan lo que se expone y a los que tienen que someterse.
Y hablando de esto llamaría la atención al pago que hay que realizar para la visita de la Galería de Arte Contemporáneo y Diseño del Estado. Cuando la intención debía ser el apoyo de la cultura contemporánea para su difusión en todas las capas sociales, encuentras que aquellas personas que, por casualidad, paseando por los jardines llegan intrigados a entrar en grupos familiares a la Galería para ver qué se está mostrando se encuentran teniendo que desembolsar cantidades no previstas, deciden dar marcha atrás y salirse. Y mientras tanto las obras expuestas no funcionan como en un museo, sino como en una galería comercial dispuestas a su venta.
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