Imaginacion y Sentimiento

para un Cambio en el Arte Poblano

Ramón Almela. Doctor en Bellas Artes

La escultura que explora sensaciones. Un predominio de obras que inciden en la esfera de percepción táctil. En la presentación del catálogo con una reflexión de Nietzsche se presenta al sueño como catalizador de las imágenes que este grupo de estudiantes del final de la carrera de Artes Plásticas presenta entre pinturas y esculturas en el espacio intermultidisciplinario del Instituto de Artes Visuales (Blvd. Héroes del 5 de Mayo 208, de 3pm a 8:30pm)

El sueño como la verdadera consecución de las ilusiones del hombre. En el sueño, como en la embriaguez, hay una momentanea ruptura con la realidad que pone en acción los mecanismos de la imaginación del hombre. Puede darse rienda suelta al libre juego de la imaginación liberado de las restricciones de la lógica. Pero, aún más, Nieztsche distingue entre esos dos estados, el del sueño y la embriaguez como áreas donde se revelan correlativamente la imaginación y el sentimiento. Estas dos facetas pueden darse por separado en el artista o aparecer conjuntamente. Son los aspectos con los que Niezsche carateriza estos dos estados artísticos: lo Apolíneo y lo Dionisíaco. Lo Apolíneo como la actividad soñadora e imaginativa que se recrea en la representación de imágenes y formas en las que la belleza se revela a los ojos. Y lo Dionisíaco como la vida interior exaltada por la embriaguez estética que busca la expresión emocional.

Los rastros de estos dos estados artísticos pueden apreciarse recorriendo esta muestra de 29 artistas que componen el grupo de noveno semestre de Artes Plásticas. Las esculturas son las que te hacen circular por la muestra en la que vas hallando las pinturas. La selección realizada ha dejado pasar en el terreno bidimensional demasiadas cosas excesivamente carentes de intención y claridad, aunque hay piezas de una factura y realización ejemplar. Es en el ámbito de las esculturas donde los sentidos hápticos y del tacto se ponen en funcionamiento. No puedes escabullirte de la necesidad de tocar las obras, lo cual es apropiado. Sentir el material, el tratamiento de la piedra, madera o el barro es una cualidad que la obra de calidad proyecta. Las sugerencias son fuertes desde el básico aspecto de la materia. Todas comunican sensaciones y cuando además surgen de una imagen o forma reconocible del ensueño, de nuestras pesadillas o de nuestras ilusiones, la fuerza de las obras se incrementa.

Hay varias obras que destacan por su propuesta en el alejamiento de los materiales comúnmente utilizados en la escultura clásica y esto es lo que quisiera acentuar en esta reflexión como componente crítico. Hay que resaltar la actitud de estos alumnos que se aventuran y tienen la necesidad de experimentar con el uso de elementos materiales distintos. Precisamente, involucrándose en ellos, las formas que encuentran se distancian del resto de los compañeros. Este ejemplo debía de seguirse. Necesitamos adentrarnos en nuestro estado Dionisíaco y desde ahí envolvernos en lo Apolíneo que resulte. Llegaremos a nuestras propuestas de belleza apolínea estrujando nuestros sentimientos en una exaltación de embriaguez dionisíaca; embriaguez de sentir. Sentimientos de la proporción y el erotismo, del pensamiento y de las angustias, de la felicidad y de la tristeza.

El arte de los estudiantes de un curso final de artes plásticas en este siglo XXI debería sobresalir en propuestas de innovación y cuestionamientos sin respuestas probables, pero llenas de inquietud por los materiales nuevos y por la situación del hombre en esta sociedad en desintegración que vive en la esperanza puesta en el ser individual.

No obstante, la formación del estudiante es resultante del ambiente en el que se forma y responde a las líneas estéticas imperantes y a las influencias de los profesores. Aquí es donde se pone de manifiesto los parámetros desde los que los alumnos están creciendo envueltos en una sociedad poblana que se resiste a actualizarse con la revisión de sus actitudes culturales?.Pero el tiempo llegará. Las fuerzas latentes de renovación están surgiendo y ¿quién sabe? es quizás desde estos mismos alumnos que salen ahora que irán tomando la escena expositiva desde donde provendrán los cambios. Y como todo cambio será paulatino la avanzada será llevada por los que viene detrás. Hay que advertir y señalar que las fuerzas se están agrupando en los más jóvenes y críticos de la situación actual y los cambios se irán provocando sin remedio.

Ramón Almela
Doctor en Bellas Artes
Enero, 2000