Arte Joven en la Encrucijada Actual

Ramón Almela. Doctor en Bellas Artes

En la Universidad Iberoamericana se está mostrando la obra que participó en el XIX Encuentro Nacional de Arte Joven. La selección fue reñida entre cientos de artistas que concurrieron a la muestra. Hay un sello en la elección de la obra que nos revela una mirada puesta en la inquietud de las tendencias de artistas jóvenes, siendo los componentes del jurado elementos más cercanos a esta generación en esta ocasión.

Hay que agradecer a la Universidad Iberoamericana la oportunidad que nos ofrece estar insertos en el circuito de esta muestra. Podemos apreciar con ésta las direcciones que la plástica artística esta siguiendo en los jóvenes artistas que inician una andadura comprometida con el arte y su lenguaje personal.

La representación abunda desde el género de la pintura. La fotografía desde sus modalidades digital y tradicional aparece en obras que investigan e intentan hallar mecanismos que superen las ideas tradicionales que encontramos en tanto concurso. Graciela Fuentes con "Búscate una mujer con aspecto normal" en donde pequeñas fotos aparecen bajo el recorte silueteado de una plancha, aspiradora y licuadora. O la obra de Carlos Rang, donde la imagenes fotográficas de frutas y su representación pictórica de las mismas en óleo se combinan en un políptico.

Las piezas escultóricas seleccionadas responden a un criterio amplio y resultan enriquecedoras y es que, además, la tridimensionalidad ha marcado la pauta de los premios concedidos; No cabe duda que las posibilidades de creación y exploración están siendo mejor recogidas dentro de la plástica escultórica. Hay más aportación, reflexión personal y matérica dentro de coordenadas espaciales. Y esto se destaca incluso en el premio de pintura "El Violador" de Pilar Ramos Sánchez que consiste en una composición –cuasi instalación- de múltiples cuadros ordenados reticularmente junto a objetos y muebles sobre la pared.

¿Voluptuosidad de la carne o regodeo en la materialidad del cuerpo? Vemos la atención concreta de este modo en varias obras de representación de cerdos y el descuartizamiento de un ser humano en "Escena de crimen" que conecta simbólicamente en la delincuencia con la obra premiada "El violador";... ¿Comentarios de la vulnerabilidad y tratamiento del cuerpo? o más bien ¿intento de sublimación de la naturaleza corporal?

El Premio está realizado en una de las fórmulas para soporte que reciéntemente destaca entre los jóvenes, y que denota una cierta homogeneización en recursos exploratorios en el terreno pictórico: el políptico. La imagen se presenta desdoblada, multiplicada en elementos independientes, pero con la intención de presentarse unificada. Podemos observar variados ejemplos en esta exposición actual, y que no es más que resonancia de lo que acontece en la vertiginosa actividad de la imagen en nuestro mundo posmoderno. El relato visual que recibimos en nuestra televisión es configurado a partir de la múltiple elección de imágenes que seleccionamos al tiempo que recorremos los canales. Los sucesos se multiplican atendiendo a varias cosas al mismo tiempo. No hay intervalo en el disfrute de la imagen. Asímismo, podemos abordar desde la pantalla de nuestra computadora continuas imágenes. El espacio de nuestro monitor puede invadirse de diferentes "ventanas" a las que podemos atender al unísono. Paso a paso la imagen pierde esta posibilidad de ser disfrutada aislada e insertada sin intervalo visual. Hay que reconocer este fenómeno que nos envuelve. Puede ser ésto una lectura de lo que acontece, o podemos interpretarlo como recurso fácil y efectivo al que los artistas están llegando para dinamizar el texto pictórico. Sea cual fuere la razón, nos sugieren un universo múltiple, desgajado y tenso, muy distante del que Louise Nevelson (1899-1988) construía también con maderas y objetos, como esculturas sobre el muro, donde la individualidad de cada espacio cuadrangular y los diferentes elementos quedaban englobados bajo una atmósfera íntima y trascendente evocadora de espíritu oriental.

Evocación que nos remite a la obra ganadora del premio de escultura, Ariadna Gómez, en donde la ausencia y el vacío se vuelcan densamente con la talla de la misma piedra; las huellas en la arena. El rastro de unas pisadas talladas sobre un plano sugieren e incitan a pensar. Nos inclina a observar, llevándonos a la realidad de lo que dejó la huella. ¿Una huella impresa en la roca como remembranza de nuestros propios indelebles pasos dados?

Las estrategias narrativas que imperan en los temas se sitúan en torno a la confesión íntima, lo cotidiano que nos rodea, el objeto de consumo; nuestra inmediata realidad. Confrontándonos como sátira Rubén Gutierrez con sus fotografías "Xvotos", o asumiendo el hecho mismo como "Tráfico de cada día" en el grabado de Cecilia León Reflexiones visuales que vienen potenciadas por el manejo de los materiales. Técnicas como la encáustica, que usualmente se aplica potenciando la textura expresiva de la superficie accidentada de la pintura, podemos apreciarla tratada con refinamiento en la obra "El nuevo diálogo" de Sergio Koleff adentrándose en la ironía de la comunicación actual. O la obra "El Tránsito" de Cristobal Tavera donde imprime singularidad al espacio de una habitación con un tratamiento ejemplar de la tinta, agua y cera sobre papel.

Aunque gran número de obras, en general, se sitúan en estéticas claramente deudoras de corrientes y personalidades establecidas como ocurre con el arte del español Millares en la de Luis Rochin, o el Pop Warholiano de Marcel Quiroga con la representación de un zapato de mujer, o a Jean Miquel Basquiat de Lorenza Ventura con "Topsy turvy in technicolor", y varias obras insertas en el neoconservadurismo de los Ochenta en la Pintura?..suponen, de todos modos, un paso de investigación en las tendencias de los jóvenes que exploran evolutivamente sus razones y sentido de hacer arte en la situación artística actual.

Ramón Almela
Doctor en Bellas Artes
Enero de 2000