Arte en Puebla al Fin del Milenio

Ramón Almela. Doctor en Bellas Artes

Estamos finalizando el último año de este siglo. Y Puebla sigue estancada en su desarrollo artístico y cultural; todos estamos de acuerdo. Ahora bien, este año que acaba ha podido experimentar un inicio en el impulso por despegarse de ese lastre que arrastra. Este enquistamiento de ciudad de paso en la que nada ocurre, excepto artesanía de los pobladores indígenas que han protagonizado las aportaciones de la ciudad de Puebla pero,? su actividad en el campo de la investigación plástica e innovación cultural ha permanecido estancada y distorsionada.

Este es un detalle que se llega a apreciar poco despues de llegar a la ciudad. Con tal pasado encumbrado en otros siglos de arte Barroco y dieciochesco?.y la gente te señala la actualidad artística en?..el Barrio del Artista. Un breve paseo por él y un sentimiento de frustración y pena te invade. Y no sólo a mi. Es una experiencia compartida con tantos visitantes que llegan con contenidos culturales dinámicos.

La misma Academia de Bellas Artes de Puebla, con raigambre de calidad y un pasado distinguido ha ido cayendo en el ostracismo y decadencia absoluta intentando agarrarse a moldes pasados, dieciochescos, pero perdida ya la disciplina que lo fundaba e incapaces de encontrar un rumbo de actualidad en su enseñanza y calidad en sus proposiciones; y el problema no reside precisamente en su población estudiantil.

El año 1999 ha visto, sin embargo, aparecer desde el gobierno de la cultura una renovación y ganas de hacer en las Artes Plásticas, aunque carentes de presupuesto. Pero podemos apreciar ya ese dinamismo que late en los que manejan la cultura, bien desde la Secretaría, Casa de la Cultura, Instituciones Universitarias o los múltiples espacios de exposición que vienen apareciendo. Una población jóven y con deseos de expresarse está comenzando a propagarse, y tomar el relevo. Un claro ejemplo exponente de ello supuso las exposiciones que en el Circuito de Plástica del Festival Internacional se podían contemplar. Al tiempo que había algunas aportaciones exteriores interesantes, los profesores de esa Academia de Bellas Artes (hoy Instituto de Artes Visuales) exponían su obra en Puebla al tiempo que lo hacían alumnos de Artes Plásticas de la UDLA en Cholula. El sabor de inquietud y la búsqueda que emanaba esta última eclipsaba la muestra más conservadora, -correcta pero, nada más- de los profesores del Instituto de Artes Visuales, que además fue continuada con otra compuesta de instalaciones y "performance" protagonizada por alumnos de ese Instituto, a la que no se le prestó suficiente atención.

Con el apoyo de verdaderos artistas, creadores y periodistas, la vitalidad en las exposiciones está tomando auge a través de bares y nuevos lugares donde comienzan su andadura expositiva inquietos jóvenes que están distanciándose claramente de la actividad hasta ahora preponderante de la "Plástica Poblana". Permanecerá por largo tiempo el encumbre enquistado de autores encasillados y adormecidos, e incluso faltos de calidad, pero poco a poco, al menos, se irá dejando claro cuales son las pobres intenciones artesanales y comerciales del Barrio del Artista para comenzar a reconocer el arte vigoroso y renovador del arte poblano actual.

Ramón Almela
Doctor en Bellas Artes
Diciembre de 1999